Bésame mucho: Wet Lacquer Cubanita de Essence… y SORTEO "La vuelta al cole"

Con el tiempo he desarrollado una teoría cosmética sobre las Ediciones Limitadas: cuando un objeto efímero, por lo tanto aclamado y deseado, se agota en las grandes ciudades, ve a buscarlo a los rincones pequeños, amables humanos..., y lo encontrarás, pues la colección habrá aterrizado con una semana de retraso allí.

En la perfumería Nan´Belle de Haro

Esto ha sucedido también con la que sin duda se ha convertido en el hito del verano. Desde que me fui de vacaciones no he oído ni leído en redes sociales a penas nada sobre colecciones veraniegas de Dior, Guerlain, Nars..., en cambio hemos tenido Cubanita hasta en la sopa y en mi opinión, con mucho fundamento. Essence se ha vuelto a lucir con esta edición limitada que posee objetos sublimes como el neceser, la polvera iluminadora... y las lacas de labios, que no encontré en Vitoria pero que descubrí intactas en la portentosa perfumería Nan´Belle de Haro (La Rioja.)


De vuelta en Maestu, puse a prueba esta laca de labios con un éxito rotundo: escogí la número dos, un fucsia refrescante, porque el morado como color me tienta pero luego no me convence.
¿En qué consiste exactamente una laca de labios? No soy ninguna experta en la materia, pero para mí una laca es un gloss de acabado charol pero consistencia opaca, saturada, y sobre todo duradera. Todos estos requisitos los cumple este labial de Essence, sobre todo el último.
huele muy rico, a algo frutal y a la vez a chuchería pero con un punto cítrico, chuche ácida, y no es un aroma invasivo ni se traspasa al sabor. El tono es traslúcido pero sólido y muy vivo, realmente alegre y refrescante:


Realicé este maquillaje en otro de esos días en rebosaba felicidad, estaba "embriagada" como bien comentó una lectora, y me brillan los ojos, enmarcados por el lápiz Phyto twist Eyes de Sisley número dos a ras de pestañas inferiores y superiores. En la piel llevo la polvera solar de Be+ y el colorete de la EL Cindirella de Essence, que antaño también levantó pasiones, ¿lo recordáis?, y que me aguardaba en mi cuarto de Maestu.
Y en los labios esta laca que duró hasta cuatro horas brillante e intacta, y desapareció gradualmente tiñendo los labios de un saludable tono rosado..., y de la que compré no uno sino tres ejemplares, así como dos neceseres y dos polveras... para vosotras.

en la foto faltan las dos lacas, que compré después

Sí, quiero terminar mis vacaciones con un sorteo para que esta alegría tan especial de este verano tan especial para mí dure mucho, mucho mucho.
El premio consiste en:
- Un pack con neceser + polvos iluminadores + laca de labios para mis seguidoras aquí y en Instagram
- Un pack con neceser + polvos iluminadores + laca de labios para mis lectoras, no importa si tienen perfil o no, incluso aunque sean anónimos aunque agradecería comentario con un nombre o inicial para facilitarme la tarea.

Reglas.
- Comenta este post diciendo qué entrada del verano en www.makimarujeos.com te ha gustado más y por qué.
- Di a qué pack optas, y si es al primero indica con qué perfil me sigues aquí y en IG
. Si publicas el sorteo en Instagram tienes participación extra. - Si es al segundo, da nombre (o una inicial, un número -anónimo 3, etc-).

El sorteo es exprés, por lo que estará abierto hasta el viernes 25 a las dos de la tarde. Ese mismo día a la tarde o el sábado por la mañana publicaré la lista asignando números. El primer pack corresponderá a la terminación ganadora el sábado 26 y el segundo, a la ganadora el 27.
El lunes 28, día en el que muchas personas regresarán a sus trabajos (aunque yo lo haga el 22, snif), publicaré los ganadores y la forma de ponerme en contacto con ellos.
¡Buena suerte y espero que os haya gustado esta pequeña idea!

Lip Ammo de Jeffree Star en Celebrity skin & Unicorn Blood

Tras leer y ver decenas de reseñas en la red, también yo caí con los famosos labiales en formato de bala rosa y cromo del polémico Jeffree Star. Ya se pueden encontrar con facilidad en Maquillalia algunos, que no todos, los productos de este polifacético enfant terrible de los Estados Unidos, así que me hice con dos barras de labios, con la idea de realizar un segundo pedido más tarde y probar los ya míticos Velour, líquidos y mates.


Esa segunda visita que hoy sé que, o mucho cambian las cosas, o no se producirá, pues cuando ya había confirmado el pedido descubrí una polémica bastante fea respecto a este hombre: en 2015 realizó algunas declaraciones racistas y Kat Von D cortó toda relación con él. Eso junto a la manía de los nombres (un labial azul amoratado se llama "abuso") hace que no me vea tan entusiasta como cuando empecé a ver esta firma tan creativa en redes, como cuento en mi último vídeo de YouTube:


Sin embargo en este espacio nos vamos a centrar en las barras de labios, que no tienen culpa alguna de las excentricidades de su creador. Y valen muchísimo la pena: el envase es divertido y original como ya señaló Mareas, aunque a mí se me hace un poco plastiquete- casita de muñecas- rosa Barbie para costar diecinueve eurazos. Estamos hablando de productos que cuestan más o menos lo mismo que por ejemplo Clinique, con su empaque metálico, o al menos Mac o similares con envoltorio de plástico pero sólido y sobrio, de aspecto profesional. Para eso, prefiero los Studded kiss de KVD con su aspecto roquero, igual de plasticosos pero mucho más sofisticado.


Pero aquí también "la belleza está en el interior", y los tonos elegidos (los dos súper ventas, no he sido muy original), son una preciosidad extrema. Celebrity skin es descrito en muchos lugares como un café suave con matiz melocotón, pero yo no le veo el tono café ni el melocotón, ni me parece un "nude" clásico u ortodoxo: lo que creo es que la realidad supera a la publicidad en belleza, ya que se trata de un color cacao claro, chocolate con leche de matiz frío, casi topo, que tanto se ha estilado y se estila aún, y por eso me resulta hermosísimo y actual a partes iguales.



El Unicorn blood lo compré por el nombre, ¿quién lo duda? El poeta Enrique García-Máiquez diría que estoy envenenada de literatura. Pero ya sabéis que me entusiasman los unicornios, y cuando lo vi supe que debía ser para mí. ¿De qué color tienen la sangre los unicornios?, me preguntó mi primo el del iPhone. Y dijo, entre risas, que semejante "pintalabios" debería ser azul. Pero no: es rojo oscuro con un punto castaño, y por eso me recuerda mucho al Dubonnet de Mac pero más mate, y a mi amiga Merl:


Respecto a la textura y acabado, me los esperaba aún más secos y mates, por lo que han supuesto una grata sorpresa para mí. Unicorn blood se me antoja más difícil de aplicar pero puede que sea por el color: una vez puesto en el labio, aguanta incólume durante horas, a pesar de que sí transfiere.
Lo mismo le sucede a Celebrity skin, con el aliciente de que  resulta hasta cremoso, aunque no llega a poseer ese tacto "lácteo como de natillas" (¿recordáis lo obsesionada que estuve con esta expresión hace un par de años? Pues me siguen enamorando los labiales así, y éste lo es, si no por acabado, por color).
Creo que se nota lo mucho que me gusta este labial: no es que ya sólo que sea icónico, no es que la red lo haya aupado o se haya convertido en el mejor vendido porque sí, ¡es que ofrece muchas bazas para conseguir ser todo eso! Es bonito, llevadero, todo terreno, de rabiosa actualidad... la joya que se ha puesto de moda; ¡tenía que probarla!

Bésame mucho: hoy, Coloured balm de Kiko en Tuttifrutti

Que la firma de maquillaje italiana Kiko Make Up me gusta cada vez más es un secreto a voces.
Aún recuerdo la época en la que entrar en sus locales me daba hasta pereza, periodo oscuro aquel que coincide con su etapa low cost, así que por lo que a mí respecta, bienvenida sea su sorprendente evolución en calidad de productos y envases, si no en creatividad de colecciones que se repiten según sus usuarios más exigentes.


A lo mejor yo no caigo en la cuenta de semejante repetición porque también esta hobbit pija resulta de lo más básica y predecible en sus gustos: me ponen por delante ciertas texturas y tonos y pierdo la razón y el buen criterio.
Pero si algo hay en lo que ando en vías de ser experta, por los muchos años que llevo probando y probando diferentes ejemplares, son las barras de labios hidratantes o bálsamos con color. Desde aquellos "hidracolores" de Deborah Milano que usaba cuando la marca llegó a España, que parecían mantequilla y olían a petróleo pero me obnubilaban con sus tonos melocotón (¡Dios mío, en veinte años no he cambiado nada en ciertos asuntos!), hasta estos envases tan llenos de glamour, tan inspiración Guerlain con su acabado pulido e imantado y su botón de oro con logo, ha transcurrido toda una vida.


Pero como reza la película de moda, la belleza está en el interior, y en este caso el interior es de lujo. Comenzando por la lista de ingredientes en la que destaca la cera de abejas, la manteca de karité y las vitaminas A, E y C. Así para comparar en este pasado invierno he sido adicta al lip balm de Flormar en el tono Watermelon que dejaba unos labios jugosos y sonrosados..., y una ilusión de hidratación: en este caso, el sueño es una realidad. La nutrición es intensa, pero no va en detrimento ni de la pigmentación ni de la duración.
Para las que sufren con la subida de precios de la marca, debo decir que ésta se deja sentir sobre todo en las colecciones, y que los productos de lineal fijo aún son de lo más razonable: esta maravilla de labial cuesta exactamente cinco euros con noventa y cinco céntimos. Solo un euro más que su homónimo de Flormar y, literalmente, no hay color.


... O sí lo hay, y es sublime. El nuevo bálsamo coloreado de Kiko se declina en varias tonalidades, Coconut y vanilla que son tonos desnudos que no me llaman mucho la atención,  Guava que es un naranja algo plano para mi gusto, Blackberry y Blueberry que son tonos baya que me apetece probar y... mi claro favorito, el que hoy os muestro: Tuttifrutti.
Un delicado rosa batido de fresa, una de mis perdiciones, ya lo saben ustedes, junto al sempiterno color melocotón y al labio de fresa, sabor de amor. Éste es un rosa tierno, un rosa princesa (¿doctor, ¿es grave?) Un arrebatador rosa dulce pero persistente: radiante pero sólido, sin asomo de purpurina. Suaviza los rasgos, aporta un fulgor angelical al rostro..., y blanquea de forma óptica dientes amarillos:


Además, su duración es excelente y permanece fresco en el labio durante horas. Mañana probaré los tonos más oscuros de la colección. El Tuttifrutti, al menos, se ha hecho dueño de mi bolsita de las pinturas, el rey en mi bolso de mano, ya sea una gran mochila para las jornadas intensas de lunes a viernes o un minúsculo bolso joya para las grandes ocasiones.

Bésame mucho: hoy, Dolce vita de Nars

Un clásico en mi tocador, en mi neceser y en este espacio. Un rouge para todos los días. Una barra de labios con historia de ida y vuelta, o con historia e intrahistoria: la oficial, la del creador François Nars, la que lo convirtió en súperventas de la marca, y la mía, escondida y recóndita y de amor absoluto: un idilio entre esta preciosa barra de labios y esta hobbit pija amante de los labiales.



Este tono universal, mi segundo labial favorito de todos los tiempos tras en Peach Fizz de Guerlain, ha alegrado mi neceser por tres veces: creo que con ninguna otra barra de labios he reincidido con tamaña persistencia.

En primer lugar me la regaló un gran amigo mío cuando aún la firma no se podía encontrar en España, salvo dos puntos excepcionales y muy elitistas con Ekseption en Madrid y la perfumería Urbieta en Sansebastián. Mi amigo, el poeta Pablo Moreno, viajó a Nueva York en su luna de miel y fue expresamente a Kiss And Make Up para compra este labial y el múltiple South beach para mí, y aunque eran encargos no quiso cobrármelos a su vuelta, por lo que se convirtieron en los regalos más preciosos y exclusivos que hubiera podido yo recibir.
Lo terminé, me lo bebí literalmente, me embrujó su tono "mi labio pero mejor"..., y en el momento precios la blogger mareas me ofreció otro ejemplar. Y también este lo terminé..., cuando de repente recibí hace unos días un mensaje de mi padre, que a la sazón había ido a París a impartir una conferencia en la Sorbona, diciendo: "estoy frente al Sephora de los campos elíseos, ¿quieres algo?"


Y sí, quería poseer de nuevo este dulce labial, rosado y castaño, rojizo y dulcemente neutro. Se lo envolvieron en papel de color "el tono lo he elegido yo", me dice rebosando orgullo, y le regalaron un vial generoso de perfume "la muestra la escogí yo", añade mi madre, y qué buen gusto ha demostrado..., de nuevo, como siempre.



Ya tengo de nuevo en mis manos el auténtico pintalabios de una dama, natural y femenino, color labio, de lunes a viernes..., y me lo han dado mis padres en este delicioso fin de semana que estoy disfrutando en la capital.

Bésame mucho: hoy, Kiko Milano (Ultra Glossy Stylo Vs Spring 2.0)

Ya sé que hay en mi tocador labiales como para esta vida y la mitad de la otra..., pero también voy terminando barritas de carmín: por ejemplo en el mes pasado se me terminó la que era mi "barra de labios de lunes a viernes", el tono Watermelon de los Lip balm de Flormar, y en otoño me quedé sin mi rojo de cabecera y sin un par de alegres melocotones, entre ellos el famoso Princess peach de Catrice que han retirado del lineal.


Tengo el Electric Peach de H&M y el Peach Fizz de Guerlain pero estoy reservando un poco ambos, por no decir que los guardo como oro en paño: el uno porque perteneció a una edición limitada y no habrá más, y el otro porque es una joya.
No resulta extraño entonces que entrara en el local de Kiko el pasado martes, al borde de la cuaresma y con la nómina recién cobrada (aunque en este mes muy esquilmada por diversos motivos), deseando hallar entre sus muebles expositores un labial de diario, un melocotón y un rojo... a ser posible muy baratos, y puede decirse que encontré lo que buscaba.


Al menos en lo que se refiere al primer objetivo: los Ultra Glossy Stylo son labiales que yo nunca había probado, altamente hidratantes, baratísimos y que logran labios "acuarelados", con mucho brillo y poca necesidad de precisión, de hecho en estas dos primeras imágenes me maquillé sin espejito mágico. Ideal en tiempos de prisa. Compré un fucsia para regalar (817), porque para mí ese tono de rosa tan subido y frío no es, y dos brillos que apenas prestan color al labio pero sí textura y brillo, ya delicado y dulce, ya raro y especial.
El 818 es un rosa muy claro, muy dulce, y sobre todo surcado por mil burbujas plateadas, como estrellas, como puntos de luz:


Sirve tanto para looks dulces, como para acompañar un ojo muy cargado, como para un #NoMakeup como en la imagen que acompaña estas líneas.
El 820 asuata en el envase al ser un azul turquesa, pero la misma textura del labial hace que luego el acabado sea casi traslúcido, un brillo con menos glitter, más sólido, y con un reflejo azulado que blanquea ópticamente la dentadura y aporta algo de misterio a un maquillaje de diario.


Los Ultra Glossy Stylo suelen costar unos tres con noventa euros, pero ahora al menos en el local de Logroño andan rebajados a tres euros con cuarenta céntimos. Merecen muchísimo la pena porque aunque no duren una eternidad en el labio, le aportan confort y un color precioso.

Sin embargo, el rojo y el melocotón los encontré en la colección Spring 2.0, que ya había ojeado y me habían robado el corazón sus envases, diseños de nada más y nada menos que el creador del mítico Sony Walkman que durante tantos años fue mi más fiel escudero por las calles de Sevilla. De ahí los polvos e iluminadores con el icono del "pause" estampado en su pastilla, algo tan rompedor poco poco útil luego. Los coloretes me tentaron pero no tanto como para comprarlos...


... Y ante los labiales caí absolutamente rendida. Habrá quien diga que diez euros y pico es un precio excesivo para un labial de Kiko: me aburre y cansa rebatir con el típico argumento de que no es lo mismo un labial de linea fijo que uno de colección, diseñado por Ross Lovegrove; por lo que sencillamente os pediré que antes de juzgar si es caro o barato (o sencillamente razonable), lo probéis.
Si el envase blanco nacarado, con matices dorados y líneas sinuosas que evocan la sensualidad de la mujer no os ha robado el corazón, lo hará la duración e hidratación del producto: esto sí que #EsUnaPasada. Cuatro horas intactas he llegado a disfrutarlos sobre mis labios.

2 tras una hora de aplicación
4 tras una hora de aplicación
Al contrario de los Ultra Glossy, estos labiales son sólidos y de textura poderosa, no etérea, ideales para eventos nocturnos o fines de semana.
El número dos es un melocotón como yo quería: alegre, soleado, luminoso y cremosísimo sin derretirse ni escurrirse por las comisuras, antes bien, fijándose en una apetecible semi permanencia.
El número cuatro es el nuevo rojo de mi vida. A caballo entre el rojo fresa y el rojo sandía, tiene ese matiz dulce y afrutado que yo suelo buscar en el rouge para que aporte fuerza sin resultar agresivo ni hacerme "cara de cabaretera".


Una fotografía al atardecer, borrosa o artística (ya cada cual decidirá), con todo el cansancio de un jueves ya a las siete p.m., con el maquillaje ya casi desaparecido del rostro y las ojeras incipientes..., pero este rojo puede con todo. Ilumina el rostro, el jueves y ¡la semana entera!