#Peach hair: mi (satisfactoria) experiencia con Colorista Washout de L´Oreal

Si es que tenía que pasar. Tanto decir que me encanta ser rubia, para añorar en mi interior una cabellera pelirroja pero de un pelirrojo fantástico... tenía que desembocar en esto:


Cuando L´Oreal lanzó al mercado unas lacas de colores pensé: menudo pringue, es como jugar a carnaval cuando éramos niñas. A lo mejor estaré equivocada, pero ésa era y es mi idea sobre tizas, rímeles de color y sprays... Pero cuando vi esto, supe que ya jugábamos en otra división:


Washout: una mascarilla de color que se aplica, aguardas veinte minutos "y se aclara": para mí, el quid de todo el asunto. Elegí el tono Peach, por supuesto, me costó unos ocho euros en Douglas (no conservo el tícket, por supuesto también #yamevaisconociendo), se presenta en un tono y textura como de ciencia ficción que podéis ver aquí y en mi último vídeo de YouTube:



Es un naranja casi fluorescente ("iluminado por dentro") de consistencia gelatinosa, un flipe o alucine de producto si me permitís hablar así. Primeras impresiones: el pelo queda brillante y algo electrizado porque no usé acondicionador, pero nada seco ni dañado. Y el color está a medias entre el rosa y el pelirrojo y lo amo. Pero ése es el final: antes hay que dar algunas explicaciones...


Es muy importarse atenerse a las cartas de color que da la marca y hacerse pruebas de alergia dos días antes. Yo lo hice: teñí un trocito de piel de la nuca y una punta de mi cabello. Sinceramente creí que no me iba a coger el color porque no me lo decoloré (Dios me libre por ahora). Mi pelo es rubio natural y tenía unas mechas ya descuidadas: el resultado es multicolor y no uniforme, y eso me encanta.


Me aplicó la mascarilla mi impagable amiga María, y luego yo me retoqué el flequillo que había quedado algo rubio (las mechas son poderosas). El pelo dura limpio (porque lo lavé justo antes) unos dos días y medio como siempre, pero incluso cuando anda medio qué adquiere una cierta dignidad:


Como veis en esta foto en la que ando emocionada con una réplica de la espada dardo de El Señor de los anillos, pero ésa es otra batalla.

#Peach hair: mi (satisfactoria) experiencia con Colorista Washout de L´Oreal

Si es que tenía que pasar. Tanto decir que me encanta ser rubia, para añorar en mi interior una cabellera pelirroja pero de un pelirrojo fantástico... tenía que desembocar en esto:


Cuando L´Oreal lanzó al mercado unas lacas de colores pensé: menudo pringue, es como jugar a carnaval cuando éramos niñas. A lo mejor estaré equivocada, pero ésa era y es mi idea sobre tizas, rímeles de color y sprays... Pero cuando vi esto, supe que ya jugábamos en otra división:


Washout: una mascarilla de color que se aplica, aguardas veinte minutos "y se aclara": para mí, el quid de todo el asunto. Elegí el tono Peach, por supuesto, me costó unos ocho euros en Douglas (no conservo el tícket, por supuesto también #yamevaisconociendo), se presenta en un tono y textura como de ciencia ficción que podéis ver aquí y en mi último vídeo de YouTube:



Es un naranja casi fluorescente ("iluminado por dentro") de consistencia gelatinosa, un flipe o alucine de producto si me permitís hablar así. Primeras impresiones: el pelo queda brillante y algo electrizado porque no usé acondicionador, pero nada seco ni dañado. Y el color está a medias entre el rosa y el pelirrojo y lo amo. Pero ése es el final: antes hay que dar algunas explicaciones...


Es muy importarse atenerse a las cartas de color que da la marca y hacerse pruebas de alergia dos días antes. Yo lo hice: teñí un trocito de piel de la nuca y una punta de mi cabello. Sinceramente creí que no me iba a coger el color porque no me lo decoloré (Dios me libre por ahora). Mi pelo es rubio natural y tenía unas mechas ya descuidadas: el resultado es multicolor y no uniforme, y eso me encanta.


Me aplicó la mascarilla mi impagable amiga María, y luego yo me retoqué el flequillo que había quedado algo rubio (las mechas son poderosas). El pelo dura limpio (porque lo lavé justo antes) unos dos días y medio como siempre, pero incluso cuando anda medio qué adquiere una cierta dignidad:


Como veis en esta foto en la que ando emocionada con una réplica de la espada dardo de El Señor de los anillos, pero ésa es otra batalla.

Paleta Warm Neutrals de Nyx: primeras impresiones, primer look

Cuando ya todas han hablado de ella, cuando estáis saturadas de reseñas, fotos, maquillajes con ellas en las redes... llega Adaldrida del blog Makimarujeos de una hobbit pija y descubre el Mediterráneo. Y hasta se atreve a decir que es la paleta de su vida y que lo tiene todo, palabras ciertamente originales...

Luz natural, #nofilter

Pero es que desde que Ratolina recomendó la paleta Warm Neutrals de Nyx como un básico sabía que la tenían que ver mis ojos... y cuando ayer pudieron verla estos ojos míos deliraron al contemplar colores tan bonitos y tan bien conjuntados.  No es que posea los tonos de moda, que también: es que los tiene en mate y brillo (y mates que resisten ahora y siempre al invasor, ¡y pigmentan!), y también ofrece humos, chocolates, oros pálidos..., los colores de mi vida.
Comprarla junto a mi amiga la bloguera Subflava también la hace un poco más querida para mí.

Luz artificial, sin flash,  #nofilter
Y haberla abierto junto a la bloguera Tita Hellen y Mr Darcy comentando los colores en plan friki profesional suma puntos. Tengo material para un vlog de Tarde (y mañana) de chicas bloggers en Madrid que no va atener desperdicio.
Primeras impresiones: colores como para sufrir un síndrome de Stendhal, precio que no llega a los dieciocho euros y pigmentación muy buena salvo un par de sombras. Tonos de la nueva ola, rojizos en berenjena, ciruela o cobre, tonos grises, tonos "Galápagos" (es decir, parecidos a la mítica sombra de Nars y por último dos tonos  vainilla mate y satinado que la convierten en un universo en sí mismo, capaz de autarquía: podrías vivir con solo esta paleta y tu imaginación...

Luz natural, #nofilter

Un maquillaje improvisado, en el que tan solo utilicé loas yemas de los dedos (cómo añoré mi brocha de difuminar de Wycon, lo que alegra la vida un pincel...)
Apliqué la sombra vainilla mate bajo mi ceja y la irisada en el lagrimal, la topo suave mate en la cuenca del ojo para hacer una transición (emoción intensa, creo que es la primera vez que intento maquillarme los párpados como Dios manda aunque sin pinceles), y la humo intensa mate de la esquina inferior en todo el párpado móvil.
Hay por cierto una sombra dorada pálido irisada que Tita Hellen bautizó como "muy Adaldrida"..., así que esta saga no ha hecho otra cosa que comenzar. To be continued...

Fenty Beauty en Sephora Logroño: Wishlist, Swatches, Look & VLOG

A principios de curso, y a punto de viajar, tropecé en los almacenes Sephora de la Gran Vía de Logroño con un halo de misterio y de esperanzada espera en torno a un mueble expositor fantasma, que albergaría una firma puntera cuyo nombre aún no sabíamos...
En Roma comencé a leer artículos y ver vídeos sobre la nueva sensación en el mundo del maquillaje, la marca Fenty Beauty de Rihanna, me dio el corazón que era esta marca la que venía a Logroño de la mano de Sephora..., y no me equivoqué.


Serían mis ganas de probar estas barritas imantadas que tanto alababa la youtuber Anna Sarely, pero la idea de que mi perfumería favorita de Logroño ofreciera algo que no he podido encontrar ni en la ciudad eterna me ha llenado de emoción.
Todavía no he comprado nada de la marca pero me he dedicado a mirar, admirar, probar colores en mi piel y realizar una detallada lista de deseos, ¿os quedáis a verla?


En esta ocasión he querido comenzar por el vídeo, porque solo dura cinco minutos y es un vlog que recoge uno de mis primeros días en Logroño, pero que justamente es el día en el que fui a Sephora a descubrir Fenty beauty y otras novedades, como habéis podido ver.
Lo importante es que a esa hora, siete y pico de la tarde, mi cara era un poema de ojeras y cansancio, y la magia de los pinceles de Rihanna logró sacarle chispas y estrellas a mi piel.


¿Gracias a su fabuloso Primer o a la base de maquillaje de la que todo el mundo habla? ¿Gracias al mítico iluminador en polvo Trophy Wife? ¡No! Quizás por haber leído y visto ya varias reseñas yo tenía claro lo que me interesaba y lo que no, aunque me han regalado un muestrario de sus bases y por supuesto las pienso probar y contar aquí mi experiencia.
Pero en principio las bases de maquillaje caras no me suelen tentar, y el polvo dorado me pareció too much: yo iba flechada hacia las barritas con imán, y fueron ellas las que me embrujaron.


Mi primera impresión fue descubrir que el precio de estos múltiples era bastante razonable: veintitrés euros unidad. Aquí muchas pondrán el grito en el cielo pero yo es que me temía un precio similar a Nars, por ejemplo. No es lo mismo, me diréis, una firma con solera que otra recién llegada, pero por el lujo y la presentación y "por ser vos quien sois" se podía temer un precio similar.
Estas barras se dividen en correctores, contornos (mates) e iluminadores, y se pegan unas a otras mediante imán y eso la verdad me vuelve loca. Decidme que no soy la única, para mi tranquilidad emocional.


Pero un continente poderoso no es nada si el contenido resulta vacío, Y por eso puse a prueba estos preciosos objetos, en el dorso de la mano y en mi rostro cansado de todo el día.
Hora es ya de decir que mi wishlist, ese elengo de productos que voy a comprar en cuanto se presente la ocasión, se compone de:
- Contorno Amber: mate, frío y deliciosamente cremoso sin resultar grasiento. Por fin pude difuminar sombras en mi rostro con comodidad. Se funde en la piel de forma adorable, su matiz grisáceo no endurece la piel y en cambio le da ese aspecto natural.
- Iluminador Blonde: es la versión en crema del famoso Trophy wife pero carece de sus tropezones de purpurina. Es un dorado estridente pero frío y en la zona alta del pómulo me parece que ilumina toda la ciudad.
- Iluminador Tippin: la joya de la corona. Más que amor, frenesí; más que un iluminador, un colorete:



Un rosa amelocotonado de chispa dorada, ¿os suena la descripción? Pues que no os suene tanto porque este tono es mucho más coral y dorado que el Orgasm de Nars, más claramente melocotón y casi nada rosa..., y por eso triunfa conmigo.  Me maquillé con él los pómulos, junto a Amber y a Blonde, un toque de corrector en las ojeras y del gloss universal en los labios (ambos de la misma marca, por supuesto), y éste fue el resultado:


Son productos para soñar, son productos para brillar. Son productos para realizar con ilusión y paciencia una lista de deseos... y para regalárselos a una misma en el Black Friday, pórtico de la Navidad.

Extra Mat Foundation y Extra Lipstick de Deborah Milano: Yo también

Deborah Milano es una de esas firmas que con su buen hacer han logrado un hueco en la agenda de las ahora llamadas "influencers"..., y que yo considero una marca "de toda la vida", término mucho más castizo y a veces más prometedor.
Su base de maquillaje Colour Copy fue una de las primeras que utilicé y repetí con devoción, durante muchos años. Y su colorete melocotón mate fue uno de mis primeros hallazgos adolescentes. Y gracias a ella descubrí el bálsamo hidratante de labios con color. Y...

Filtro Clarendon de IG. Resto de fotos, #nofilter

La fiebre de sus nuevos lanzamientos, las novedades otoñales, me pilló en Roma..., y al ser una casa italiana pensé que no me costaría encontrarlos: ¡estaba muy equivocada! Al final, casi cuando iba a volver a España, di con una perfumería del Corso llamada La Gardenia que ofrecía un generoso mueble expositor de esta marca..., y pude hacerme con la base de maquillaje Extra Mat y con uno de los nuevos lápices labiales Extra Lipstick.
Las bases fluidas son uno de los puntos fuertes de Deborah. Recuerdo con especial cariño la Colour Copy, con sentimientos encontrados las famosa y reciente Care Foundation... y con admiración la de la gama Fórmula Pura que me regaló Gadirroja, que terminé y que merece un monumento.

Rescatado de mi Stories, hoy

Reconozco que me llevé un tarro por el puro placer de probarla, pura curiosidad de bloguera, porque también me llevé otra con cero por ciento de siliconas y parabenos que pensé que me iría mucho mejor. La razón de tanta compra de fondos fluidos es que se me ha terminado mi adorado Toleriane Teint de La Roche Posay, y he de reconocer que con las bases soy muy exigente porque me siento muy a gusto con la mía de siempre. Por eso la he mirado con lupa: he estado durante cinco días probándola..., y ya os puedo ofrecer primeras impresiones.
Me la imaginaba gruesa y acartonada, del estilo de la Color Stay de Revlon, ¡falso! Resulta mate en el sentido de que controla los brillos producidos por el sudor..., pero en ningún otro sentido. Las imágenes hablan por sí solas:

Primera foto a mi vuelta a Logroño

Fueron tomadas unas tres horas después de maquillarme, con mano muy ligera (una capa fina) aplicada con Beauty blender, y eso basta. Por ejemplo si os fijáis en las aletas de la nariz alguien un poco exigente diría que necesito un retoque, pero lo cierto es que mi primer día en La Rioja ha sido frío y acababa de hacer una con tan escaso glamour como sonarme la nariz, así que creo que la base respondió con casi perfección.
Lo que me importa reseñar es que pese a que desconozco los ingredientes y temo lo peor, en cinco días no ha saturado mi piel, que cubre cualquier defecto sin parecer una máscara..., y que realmente es a prueba de humedad (y de nervios, maletas, equipaje, lágrimas derramadas al despedirme de mi apartamento en Roma...

número siete

Uf, demasiada intensidad en un post que está resultando al más puro egoblogger. Cambiemos de tercio y hablemos del labial. Parece más un lápiz que una barra, se ha escrito mucho sobre la esponja que incorpora para difuminar, efecto que a mí me deja fría. Lo que me rinde por completo es su textura, duración y color, impresionante color:
Fui directa a probar el número siete porque había leído en la reseña de Miss Potingues que se trataba de un rojo fresón, y no solo es mi matiz de rouge favorito sino que sé que Deborah borda este color: no me equivocaba.

En Campo di fiori, último selfie romano

Las fanáticas del mate dirán que no loes en absoluto: yo en una textura mate busco ausencia de brillos "de cabaret" y duración, y ambas premisas las cumple con un plus de comodidad que nunca aportarán los labiales mates. Esta barra de labios dura la vida sobre los míos. Y se va como debe hacerlo: de golpe, con dignidad y sin dejar parches.
El tono es alegre, joven, rojo pero sin estridencias. Puedes llevarlo a diario. Puedes volver a casa con él puesto, estrenándolo, y tus padres te miran a la cara y no dicen con tono plañidero "uy, qué rojo" (frase mítica ya en mi casa, donde no gusta mucho este color). No: te contemplan, sonríen y comentan: qué bien te ha sentado tu penúltimo paseo por Roma...