Look al rojo vivo: sombras Wycon + Luster de Nars + gloss Bionike

Ecce look "Heat". He aquí un maquillaje del que me siento por fin orgullosa de veras, casi el que más me gusta de toda la historia de este espacio (modestia muy aparte), porque:
1) me he atrevido con colores nuevos
2) he aprendido a difuminar, ¡Deo Gratias! Eso sí, ayudada por una brocha de Wycon..., mi nuevo hallazgo romano.


Lo primero de todo, debo contar la reacción al maquillaje por parte de mis seres queridos, que no tiene desperdicio:
Mi padre: - ¿Te pasa algo, Rocío? Tienes los ojos rojos y... ¿y dorados? (Tono de gran preocupación)
Yo: - ¡Papá, es maquillaje!
Mi padre: ¡Aaaaah! (Alivio)
Mi primo (ingeniero, pero con una inesperada veta poética): - ¡Tus ojos parecen dos soles! ¡Dos puestas de sol!


Efectivamente, he utilizado las tres sombras más "heat" de mi nueva paleta de Wycon, elegidas por mí: la 39 (rojo cálido metálico de matiz cobrizo), la 20 (castaño caramelo de reflejo cobrizo) y la 34 (oro amarillo pálido). También la 5, vainilla mate.
Pero, sobre todo, he utilizado la tercera y última compra que hice en Wycon, de la que nada os hablé
 porque hasta hoy no había probado; su magnífico pincel para difuminar sombras. Es la referencia E-14, cuesta ocho euros con noventa y me ha adentrado en una nueva dimensión: ahora sé que si antes no me maquillaba bien los párpados no era (sólo) debido a mi torpeza... ¡sino a carecer de la herramienta necesaria!


Aún me queda mucho por aprender, pero comprenden que me encuentre algo emocionada. Y dedico el look a Sara Herrera “Makeup-te” y a Marta “Ratolina”, sin las cuales nunca hubiera comenzado a saber maquillarme...
Con todo, debo pedir de nuevo (y espero que por última vez), disculpas por el desastre de cejas, lo único que aún no domino. Las he peinado pero, amigas, depilarlas está muy fuera de mi alcance.
En el rostro utilicé el final de mi base Toleriane Teint de LRP, que se ha terminado (RIP), aplicado con mi esponja, y luego iluminador "renacentista" en nariz, sien y pómulos, polvos de sol mates de Wycon y un buen golpe de mi colorete favorito, Luster de Nars.

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En los labios, como podéis ver en esta reciente publicación "boomerang" de mi perfil de Instagram, utilicé el que hoy por hoy es mi gloss favorito: el Crystal gloss de Bionike, del cual poseo una versión fres transparente sin brillantina y este color caramelo translúcido con chispas doradas: ambos son ligeros, duraderos y dulces, ¿qué más puedo desear? ¿Que este tono en concreto sea cálido en lugar de frío para poder acompañar así al rubor melocotón dorado de Nars y a esta colección de sombras tan calientes? ¡Ya lo tengo!
Y ahora llega el momento en el que paso a describir cómo apliqué las sombras:


Con el pincel en forma de lápiz de Mac logré primero un punto dorado en el lagrimal, limpié y con la misma herramienta extendí por todo el párpado móvil sin llegar a la cuenca la sombra color caramelo.
En ese momento mojé levemente la brocha de difuminar, que estaba virgen, en la sombra vainilla, y la puse suavemente bajo la ceja y por todo el párpado fijo. Al llegar a la cuenca difuminé con ella la sombra caramelo, y también metiéndome un poco en el lagrimal.
Luego, con el pincel de lápiz limpio de nuevo apliqué la sombra rojiza en la esquina externa y fui bajando por en párpado inferior, a ras de pestañas inferiores pero solo en el tercio externo. Hice lo mismo con la sombra caramelo en el primer tercio, y con la dorada en el inicio de la línea de agua. Y luego, con la nueva brocha, difuminé..., y al mirarme al espejo ¡no podía creer lo que estaban viendo mis ojos!

Maquillaje de Halloween para neceseres básicos… y otro VLOG

Me lo dijeron mil veces, pero yo no quise prestar atención: que estudiar es muy malo..., que investigar levanta dolor de cabeza..., que intentar poner en pie un artículo calderoniano que se resiste no puede deparar nada bueno... Y yo haciendo oídos sordos, y así he terminado:


¡Ensayando maquillajes de Halloween sin recordar que yo no celebro Halloween!
No, en serio. Este año pasaré el 31 de octubre y el primer día de noviembre en Roma, con mis padres, en plan despedida porque me marcho el tres, por lo que no celebraremos la fiesta católica de Todos los Santos (aquí no tenemos ningún difunto que visitar), ni mucho menos el Halloween que sé que al autor de mis días le horroriza...
Y a mí tampoco me gusta mucho, pero en cambio adoro la creatividad en el maquillaje, y más si conlleva un reto.


Porque hace un par de años publiqué mi primer look de Halloween y para ser menos que una amateur, una pipiola que se divierte con el maquillaje pero que no sabe ni delinear ni difuminar (así me defino), quedé impresionada con el resultado..., pero claro, jugaba con el corrector blanco de Kryolan para palidecer mi piel y con la sombra Label Whore de Too Faced, perfecta para hacer ojeras...
Aquí, en Roma, no tenía nada más que "la imaginación proyectando", como diría un personaje de los Álvarez Quintero.


Y me hice el look con sólo tres productos, de ahí el título de esta entrada:
- Un polvo de contorno, de matiz algo grisáceo: el de la paleta Renaissance glow de Makeup Revolution. Adoración siento por este producto versátil, una de mis mejores compras.
- Una sombra topo: Stolen moments de Mac. Hubiera sido mucho mejor la Club, pero...
- El Lip Cream Stain número tres de Sephora: era lo más rojo que tenía en el neceser.
Y como Bonus Track, en medio de la sesión de fotos añadí una pastillita de carbón activo de Lush para ennegrecer labios y dientes:


Lo de la boca fue una locura. Ensuciar con lo que se supone que limpia ("mancha que limpia" es una obra de teatro de Echegaray, mira por dónde), genera un placer insano. Desmenucé la pastilla y la froté contra los dientes, mezclando con la saliva y dejando que algunos regueros maquillaran con arte aleatorio labio y comisuras.
Y qué placer emborronar de rojo tanto la boca como los párpados sin preocuparse de si el trazo es limpio o de si hay cortes:con el Lip Stain como para no haberlos, dibujé un par de pegotes rojos en la cuenca y manché de sobra de contorno el pincel para emborronarlo, y eso no se difuminaba ni por encima de Carlos Quinto. Antes de eso me había "pintado las ojeras" con la sombra de Mac...


Pero lo que más me gustó fue hacerme un contorno "enfermo punk".
En primer lugar, me mordí los carrillos por dentro (o puse "cara de pez"), y como si el pincel rojo fuera una de esas barritas tan chic que se venden por ahí para afinar nuestro óvalo facial... tracé dos líneas, una a cada lado. Ahí estuve más avispada y sin darle tiempo a secarse, con el pincel mojado en la sombra color tipo de nuevo, difuminé y hasta diseñé varios moratones.
Si vas a la primera imagen que ilustra el post, verás que también he contorneado la nariz. Mi nariz es respingona y no suelo tener ninguna queja de ella, por lo que no suelo transformarla con sombras. Pero esta vez, con Stolen moments de Mac, perfilé las paredes del tabique nasal para torcerlo, y las aletas para que parezca que esa zona es más ancha.



No he podido traeros hoy en haul de Wycon (lo haré pasado mañana porque merece la pena), pero os dejo con un VLOG romano que si desde el punto de vista técnico sigue sin ser ninguna maravilla, creo que me ha quedado decente e interesante, y que lo disfrutaréis tanto como este mi segundo (y último) maquillaje de Halloween. ¡Hoy me he levantado optimista!

Opal (Becca) + Orgasm (Nars) = Y la luz se hizo (parejas estupendas)

Orgasm es el rubor más icónico de Nars y casi debería decir de la alta perfumería, un melocotón rosado con chispa dorada copiadísimo, clonadísimo o al menos digamos, ejem, que ha servido de emulación al universo mundo de firmas de consumo. Su nombre es provocador, el sexo vende y yo soy una dama cuasi victoriana..., así que yo le llamo para mis adentros "el colorete de la noche de bodas". Y todos felices.


Opal es un iluminador de la marca Becca, recién aterrizada en España de la mano de Sephora, y no era mi producto favorito de esta diseñadora ni lo tenía catalogado especialmente en mi lista de deseos. Es más, creo que Moonstone sienta mucho mejor a pieles blancas como la mía y ése si es un iluminador de la marca que me entusiasmaría tener...
Pero antes de marcharme a Roma, en un último paseo por Sephora Logroño con mi lectora y ya amiga del alma Rebeca, encontramos un pack de tallas de viaje en la sección Beauty to go a veinte euros... y no me pude resistir. Después de un mes utilizándolo me muero de amor: diría que es un rosa champán cálido, y hasta que se me asemeja al Hot Sand de Nars que tanto ansío, o sea que acertamos por carambola.

#nofilter en ninguna foto 
Y ambos se unen... y surge la magia. Orgasm aporta a las mejillas ese halo de éxtasis de felicidad, digamos corporal o espiritual, eso es a nuestra elección.
Hubo un tiempo en el que se puso de moda en los foros de belleza la expresión "rubor nacido del interior de la piel", no sé si la pionera en esto fue Flopsy o si fue La Romana, ambas del mítico Foro Vogue, y lo aplicaban recuerdo al colorete en crema Penny Lane también de Nars que era un rosa cálido muy color piel que añoro terriblemente... Pues con Orgasm esa premisa también se cumple. Vas por la calle y en los ojos de la gente no se refleja la frase "qué bonito colorete", no, sino... qué piel tan repleta de luz y de color. Mejillas campestres.  Lol,


Pero es que Opal potencia este efecto. Ahora ya no pienso que no le siente bien a mi piel: es más, el matiz rosado y no sólo achampanado le da un toque de naturalidad dentro del ”bling bling” que a lo mejor no tendría el Moonstone, demasiado dorado. Con esta pequeña polvera he comenzado a iluminar tabique y punta de mi nariz todos los días, en plan instagrammer de la vida pero para comprar el pan o para investigar sobre Calderón en mi apartamento.
Además, lo aplico con el dedo meñique en el arco de Cupido, y con brocha en pómulos altos y sien, en esa "media luna" que tanto se estila ahora. Así, a chorro. A derrochar la luz por esas calles de Roma.


En la piel utilicé la base Toleriane teint de La Roche Possay aplicada con Beauty blender (mi pareja estupenda favorita), en los labios el Lip Cream Stain de Sephora número cinco, Infinite Rose que también compré con Rebeca y que se ha convertido en mi labial preferido ahora que ya no tengo el Peach Fizz de Guerlain (lástima que terminó el festival de hoy...)
Y, en los ojos, el Phyto Eye Twist de Sisley en el tono dos, y Benefit para maquillar cejas y pestañas: Goof Proof & Roller Lash, mi tercera pareja estupenda: la segunda, por si quedan dudas, es la que protegoniza el look de hoy.


Pero las anteriores fotografías fueron hechas en mi apartamento de Roma nada más aplicarme el maquillaje, así que os ofrezco una imagen varias horas después, en la calle. Y tenéis otra al principio del último post, el de Pupa, realizada unas ¡seis! horas después de maquillarme, y la pareja ganadora de colorete e iluminador continúa, y a muchas os encandiló tanto que ésa es mi razón para haber publicado hoy este look. ¡Espero que os guste!

Pupa: maquillaje made in Italy (en Perfumerías Limoni)

Limoni es una cadena de perfumerías como Sephora, pero exclusivamente italiana. Limoni tiene repartidos almacenes en toda Roma, hay uno en el Corso Vittorio Emanuelle que me pilla m3jor, pero es más pequeño y tiene menos glamour que el local de Tritone. Además, el local de Tritone queda a un paso de las fuentes de Trevi y de Barberini, de los almacenes Sephora y de un puesto de periódicos que trae prensa española.


Esta soy yo ayer, saliendo de la perfumería Limoni de Tritone absolutamente feliz. Si no ofrezco más imágenes del local es porque no lo permiten, pero mi sonrisa de felicidad habla por sí sola.
Se trata de un espacio tranquilo, diáfano, lleno de cosmética de alta gama y muy ordenado, aunque las dependientas te preguntan si pueden ayudarte más de lo necesario. Venden todas las marcas de lujo que conocemos, venden una firma de consumo pero de estética cuidada como The Balm (aunque más cara que en España, ahí no picaré), venden la fabulosa firma Smashbox (mi madre me ha robado en labial metalizado, tanto se enamoró de él), y vende... ¡¡¡Pupa!!!


Pupa es una marca italiana que antaño se podía conseguir en España (y hoy seguramente también a través de la red). Cuando la conocí me cautivaba de ella su envoltorio, empaques que parecían caramelos y paletas en forma de animalitos... Creo recordar que hicieron incluso una con la imagen de la Virgen de Guadalupe, algo kitch y una mezcla un poco rara de maquillaje y religión, pero quién ha ido a decirlo, yo, que duermo cada noche con un Niño Jesús de peluche...


El caso es que nos hemos vuelto a encontrar en pleno siglo XXI, en la década del dos mil diez, y Pupa se ha vuelto un poco más seria y profesional. Y sobre todo posee dos productos que son auténtica maravilla, ambos a doce euros con noventa céntimos (o sea, trece): sombras de ojos en lápiz de larga duración y barras de labios jugosas efecto bálsamo gloss.

Made To Last nº 11 de Pupa

Los jumbos de Pupa se llaman "Made to Last" y no exageran, el nombre no es ninguna hipérbole o licencia poética. Duran todo el día en el párpado, lo he podido comprobar. En mi primera visita a la tienda mi madre y yo nos enamoramos de este color , el once, un gris antracita plomo de claro matiz azul metal.
Reconozco que adoro este formato claramente son mi producto favorito para dar vida a los ojos, yo que no sé difuminar ni tengo un pulso preciso he encontrado en ellos el arma para maquillar con dignidad mis párpados. Y la versión de Pupa me gusta más que la de Kiko (es más cara también) pero más también que la de Nars, y cuesta la mitad de su precio.
El único de mis lápices de sombra de ojos que aún superan a Pupa es el de Sisley, que pertenece ya a la altísima perfumería. El jumbo Phyto Twist eyes nº2 de Sisley es el que llevo en la primera imagen del post..., siete horas después de su aplicación. Sin embargo, el número once de Pupa que aparece sobre estas líneas también había sido aplicado unas cinco horas antes,

Made to last nº 5 ¡ Miss Pupa nº 500

Ayer completé mi incipiente colección de Pupa con el número cinco que me encandila, me vuelve loca de amor, me arrebata a nivel Orlando Furioso. Un tono hecho para mí, un topo grisáceo que brilla en la oscuridad, Y para que brille aún un poquito más le he aplicado con el dedo en el centro del párpado un punto del iluminador Opal de Becca (del que os quiero hablar pronto), difuminándolo y fundiéndolo con el propio matiz de la sombra en lápiz. Truco que supongo todas conocéis y yo he aprendido de Ratolina, aquí Adaldrida elaborando su maquillaje de párpados más allá de un simple trazo, va a caer un cometa o algo ya.
La barra de labios Miss Pupa es coqueta, femenina, jugosa y acuática. Y el tono 500 es eses color que comparte con el melocotón el podio de mis amores labiales: efecto piruleta o color labios de fresa, sabor de amor.

Pupa: maquillaje made in Italy (en Perfumerías Limoni)

Limoni es una cadena de perfumerías como Sephora, pero exclusivamente italiana. Limoni tiene repartidos almacenes en toda Roma, hay uno en el Corso Vittorio Emanuelle que me pilla m3jor, pero es más pequeño y tiene menos glamour que el local de Tritone. Además, el local de Tritone queda a un paso de las fuentes de Trevi y de Barberini, de los almacenes Sephora y de un puesto de periódicos que trae prensa española.


Esta soy yo ayer, saliendo de la perfumería Limoni de Tritone absolutamente feliz. Si no ofrezco más imágenes del local es porque no lo permiten, pero mi sonrisa de felicidad habla por sí sola.
Se trata de un espacio tranquilo, diáfano, lleno de cosmética de alta gama y muy ordenado, aunque las dependientas te preguntan si pueden ayudarte más de lo necesario. Venden todas las marcas de lujo que conocemos, venden una firma de consumo pero de estética cuidada como The Balm (aunque más cara que en España, ahí no picaré), venden la fabulosa firma Smashbox (mi madre me ha robado en labial metalizado, tanto se enamoró de él), y vende... ¡¡¡Pupa!!!


Pupa es una marca italiana que antaño se podía conseguir en España (y hoy seguramente también a través de la red). Cuando la conocí me cautivaba de ella su envoltorio, empaques que parecían caramelos y paletas en forma de animalitos... Creo recordar que hicieron incluso una con la imagen de la Virgen de Guadalupe, algo kitch y una mezcla un poco rara de maquillaje y religión, pero quién ha ido a decirlo, yo, que duermo cada noche con un Niño Jesús de peluche...


El caso es que nos hemos vuelto a encontrar en pleno siglo XXI, en la década del dos mil diez, y Pupa se ha vuelto un poco más seria y profesional. Y sobre todo posee dos productos que son auténtica maravilla, ambos a doce euros con noventa céntimos (o sea, trece): sombras de ojos en lápiz de larga duración y barras de labios jugosas efecto bálsamo gloss.

Made To Last nº 11 de Pupa

Los jumbos de Pupa se llaman "Made to Last" y no exageran, el nombre no es ninguna hipérbole o licencia poética. Duran todo el día en el párpado, lo he podido comprobar. En mi primera visita a la tienda mi madre y yo nos enamoramos de este color , el once, un gris antracita plomo de claro matiz azul metal.
Reconozco que adoro este formato claramente son mi producto favorito para dar vida a los ojos, yo que no sé difuminar ni tengo un pulso preciso he encontrado en ellos el arma para maquillar con dignidad mis párpados. Y la versión de Pupa me gusta más que la de Kiko (es más cara también) pero más también que la de Nars, y cuesta la mitad de su precio.
El único de mis lápices de sombra de ojos que aún superan a Pupa es el de Sisley, que pertenece ya a la altísima perfumería. El jumbo Phyto Twist eyes nº2 de Sisley es el que llevo en la primera imagen del post..., siete horas después de su aplicación. Sin embargo, el número once de Pupa que aparece sobre estas líneas también había sido aplicado unas cinco horas antes,

Made to last nº 5 ¡ Miss Pupa nº 500

Ayer completé mi incipiente colección de Pupa con el número cinco que me encandila, me vuelve loca de amor, me arrebata a nivel Orlando Furioso. Un tono hecho para mí, un topo grisáceo que brilla en la oscuridad, Y para que brille aún un poquito más le he aplicado con el dedo en el centro del párpado un punto del iluminador Opal de Becca (del que os quiero hablar pronto), difuminándolo y fundiéndolo con el propio matiz de la sombra en lápiz. Truco que supongo todas conocéis y yo he aprendido de Ratolina, aquí Adaldrida elaborando su maquillaje de párpados más allá de un simple trazo, va a caer un cometa o algo ya.
La barra de labios Miss Pupa es coqueta, femenina, jugosa y acuática. Y el tono 500 es eses color que comparte con el melocotón el podio de mis amores labiales: efecto piruleta o color labios de fresa, sabor de amor.