Instagram me hizo comprarlo: Colección Tropical Splash de Flormar

 Una colección veraniega con un sugestivo título que evoca al mismo tiempo lugares paradisíacos y el refrescante universo de las sirenas, con labiales de poderosos envases tornasolados y polveras de un relajante y delicioso color verde agua, ¿qué podía salir mal?

Fue el perfil de Amigas Makeup el que me hizo caer con esta edición limitada, pues Flormar es una marca que yo no sigo mucho, pero sé que desde hace un tiempo tiene un local en el Centro Comercial Berceo de Logroño y ahí me dirigí un bonito día de entre semana tras mi jornada laboral para admirar con estos ojos míos el iluminador Morning star que me había seducido en fotografía.
Al final me llevé a casa dos productos para completar los veinte euros por los cuales me daban un regalo, y debo decir que el regalo y el labial que compré para hacer gasto me gustaron infinitamente más que la polvera deseada.
Las barras de labios de esta colección son cremosas y duraderas, y el color que yo elegí, "Amazon rosewood", posee un acabado metálico absolutamente arrebatador.
El envase merece punto y aparte: en lo estético colma todas las expectativas por su combinación tornasolada de colores efectivamente tropicales, pero en cambio en lo práctico se estrella, pues el tapón no encaja del todo y se va cayendo por los rincones. Es producto para alegrar un tocador y no para perderse en un bolso.


La polvera promete un universo de luz y de relajación sensorial, insisto, gracias a su atractiva tonalidad agua, que incorpora un espejo. El problema (al menos para mí),es que ese polvo luminoso cocido se pierde en la piel, no existe, hay que sobrecargarla para sentir su poder y al ser un producto un tanto tizoso, si aumentamos la dosis solo notaremos polvo en la piel, no luz.
Entonces ¿he tirado once euros a la basura? Es una pregunta simple que puede tener dos respuestas. Si quería un sustituto de mi bien amado y añorado Snow rose de Nyx, o a lo mejor un producto barato que me atenúe las ganas inmensas que siento por el iluminador Moonstone de Becca, francamente, sí. Fracaso rotundo, "epic fail" (que es uno de los pocos vocablos de moda que me entusiasman).

Pero como veis el color, concentrado y aplicado no con brocha sino con el dedo índice, es muy hermoso y sí que aporta luz..., por lo que si queremos una sombra luminosa para el párpado, tendremos una infinita, inmensa, que nos durará la vida entera. Además para este fin su textura demasiado polvorienta se convierte en una ventaja, pues puede suponer un buen lienzo para conseguir un ojo limpio, luminoso, y extender por encima cualquier lápiz o delineador por graso que sea.

En esta imagen se pueden ver mis mejillas y punta de la nariz iluminadas con una tonelada de producto: en pómulos apenas se percibe. Sin embargo también muestra la fotografía unas preciosas gafas de sol que me regalaron por la compra de polvera y barra de labios.
Me parecen simplemente sublimes. Enormes pero no pesan sobre el rostro, de cristales oscuros y rosados, con protección UVA y unas monturas de pasta negra que recrean una imagen vintage..., pero combinada con la modernidad y frescura de unas patillas cubiertas con un vistoso estampado floral.

El labial es una maravilla bronce, trópico puro, cien por cien verano. Tiene un acabado metalizado y jugoso a la vez que no endurece las facciones, más bien las abriga y resalta como la cálida llama de una vela. Es un labial que enciende nuestro rostro, ¡a falta de luz por parte de la fallida polvera verde agua!