Everlasting liquid de Kat Von D + Undereye de Becca = Look #Graduacionunir 2017

Ya es una tradición desgranar en este espacio el "look" que preparé para lucir lo más digna posible en la Graduación de la Universidad Internacional de la Rioja. En años anteriores lo hice aquí y aquí, y en esta ocasión hubo dos novedades... una, que se equivocaron con el color de mi vestido académico; y dos, que subí a imponer becas, un honor reservado a unos pocos que me emocionó y me hizo palpar el cariño de los alumnos.

Con la Decana de mi facultad, oh captain my captain!
Si he de ser sincera, agradecí en el alma el error con las tonalidades de mi birrete y muceta pues andaba algo cansada del tradicional azul cielo de las letras, color que no me favorece nada. En cambio este gris de las Ciencias de la Comunicación se parecen a mi favoritísimo color topo y favorecía más. Y pude bromear con mis compañeros presumiendo de haberme doctorado en otra materia en tan solo un día...
Eso sí, el birrete era claramente menor que mi cabeza, pero a cambio de eso no bailaba, lo cual resulta muy engorroso.

Con Myriam Ferreira, coordinadora de Humanidades
Dejando aparte las diatribas sobre el traje académico, quería hablaros un poco del maquillaje, con dos finalidades:
Una, ratificar el gran amor que siento por la base de maquillaje Fórmula Pura número 1 de Deborah Milano, uno de los fondos fluidos más perfectos que haya probado jamás, y por el Orgasm de Nars en formato Múltiple, que de forma sutil y delicada pero firme te hace brillar durante toda la jornada,
Ambos productos unidos regalaron luz a la piel, y eso que estoy en época de perderlo todo y momentos antes de maquillarme vi que había extraviado mi imprescindible esponjilla sin látex, la Beauty blender de mi corazón: pues incluso aplicada con una vulgar brocha esta base deja ese acabado jugoso y transparente pero a salvo en la piel.


El Múltiple resulta muy curioso. Acostumbrada como estoy (o estaba) al South beach, cuando aplico éste me parece que apenas tiñe las mejillas, pero con una segunda pasada me veo un halo entre rosa y oro que me fascina, y a la vez queda discreto, parece rubor natural infusionado en burbujas doradas... No se ve apenas color pero sí luz a raudales.
Pero los verdaderos protagonistas del maquillaje son los dos productos de lujo que estrené para la ocasión, de Becca y Kat Von D.
Yo llevo un tiempo en el que no estoy cómoda con mi contorno de ojos: ni con la zona, ni con las sucesivas cremas que voy probando. Ya sé que ninguna hace milagros, pero las líneas que yo tengo son aún de expresión y es el momento de atajarlas, y con buena hidratación suelen minimizarse y ahora se ver hasta en Honolulú. Vale, estoy cansada, pero las cremitas no cumplen su función.


Quería yo que en ese día señalado la zona se viera lisa, luminosa, vamos, como de cumplir treinta este año y no cuarenta :) Y aunque el contorno de ojos de granada de TBS me defraudó una vez más (y ya no es Ziaja ni Deliplús, veinticinco euros me costó el siniestro total), el corrector de Becca me cautivó por la luz rosada que desprende y la sensación de piel nutrida que aporta. Se me ven leves bolsitas pero no es el cataclismos de días anteriores.

Con María Gray, compañera del departamento

¿Qué decir del Everlasting liquid de Kat Von D en el tono Beloved? Es uno de los nuevos colores de la firma y conmigo han acertado de pleno, no por duración que tampoco es para tanto, como podéis ver en la foto con mi decana que retrata el momento del "después",  sino por comodidad, (al día siguiente el labio estaba impoluto), y por versatilidad del color: recién aplicado es muy mate y muy coral pero con ese punto melocotón ácido que me hechizó, pero con el paso de las horas igualo la pátina que queda en los labios con un poco de bálsamo y aparece un fecto labio mordido pero en melocotón que me hace enloquecer.