Fenty Beauty en Sephora Logroño: Wishlist, Swatches, Look & VLOG

A principios de curso, y a punto de viajar, tropecé en los almacenes Sephora de la Gran Vía de Logroño con un halo de misterio y de esperanzada espera en torno a un mueble expositor fantasma, que albergaría una firma puntera cuyo nombre aún no sabíamos...
En Roma comencé a leer artículos y ver vídeos sobre la nueva sensación en el mundo del maquillaje, la marca Fenty Beauty de Rihanna, me dio el corazón que era esta marca la que venía a Logroño de la mano de Sephora..., y no me equivoqué.


Serían mis ganas de probar estas barritas imantadas que tanto alababa la youtuber Anna Sarely, pero la idea de que mi perfumería favorita de Logroño ofreciera algo que no he podido encontrar ni en la ciudad eterna me ha llenado de emoción.
Todavía no he comprado nada de la marca pero me he dedicado a mirar, admirar, probar colores en mi piel y realizar una detallada lista de deseos, ¿os quedáis a verla?


En esta ocasión he querido comenzar por el vídeo, porque solo dura cinco minutos y es un vlog que recoge uno de mis primeros días en Logroño, pero que justamente es el día en el que fui a Sephora a descubrir Fenty beauty y otras novedades, como habéis podido ver.
Lo importante es que a esa hora, siete y pico de la tarde, mi cara era un poema de ojeras y cansancio, y la magia de los pinceles de Rihanna logró sacarle chispas y estrellas a mi piel.


¿Gracias a su fabuloso Primer o a la base de maquillaje de la que todo el mundo habla? ¿Gracias al mítico iluminador en polvo Trophy Wife? ¡No! Quizás por haber leído y visto ya varias reseñas yo tenía claro lo que me interesaba y lo que no, aunque me han regalado un muestrario de sus bases y por supuesto las pienso probar y contar aquí mi experiencia.
Pero en principio las bases de maquillaje caras no me suelen tentar, y el polvo dorado me pareció too much: yo iba flechada hacia las barritas con imán, y fueron ellas las que me embrujaron.


Mi primera impresión fue descubrir que el precio de estos múltiples era bastante razonable: veintitrés euros unidad. Aquí muchas pondrán el grito en el cielo pero yo es que me temía un precio similar a Nars, por ejemplo. No es lo mismo, me diréis, una firma con solera que otra recién llegada, pero por el lujo y la presentación y "por ser vos quien sois" se podía temer un precio similar.
Estas barras se dividen en correctores, contornos (mates) e iluminadores, y se pegan unas a otras mediante imán y eso la verdad me vuelve loca. Decidme que no soy la única, para mi tranquilidad emocional.


Pero un continente poderoso no es nada si el contenido resulta vacío, Y por eso puse a prueba estos preciosos objetos, en el dorso de la mano y en mi rostro cansado de todo el día.
Hora es ya de decir que mi wishlist, ese elengo de productos que voy a comprar en cuanto se presente la ocasión, se compone de:
- Contorno Amber: mate, frío y deliciosamente cremoso sin resultar grasiento. Por fin pude difuminar sombras en mi rostro con comodidad. Se funde en la piel de forma adorable, su matiz grisáceo no endurece la piel y en cambio le da ese aspecto natural.
- Iluminador Blonde: es la versión en crema del famoso Trophy wife pero carece de sus tropezones de purpurina. Es un dorado estridente pero frío y en la zona alta del pómulo me parece que ilumina toda la ciudad.
- Iluminador Tippin: la joya de la corona. Más que amor, frenesí; más que un iluminador, un colorete:



Un rosa amelocotonado de chispa dorada, ¿os suena la descripción? Pues que no os suene tanto porque este tono es mucho más coral y dorado que el Orgasm de Nars, más claramente melocotón y casi nada rosa..., y por eso triunfa conmigo.  Me maquillé con él los pómulos, junto a Amber y a Blonde, un toque de corrector en las ojeras y del gloss universal en los labios (ambos de la misma marca, por supuesto), y éste fue el resultado:


Son productos para soñar, son productos para brillar. Son productos para realizar con ilusión y paciencia una lista de deseos... y para regalárselos a una misma en el Black Friday, pórtico de la Navidad.