Look con la paleta "My must haves" de Essence: Mauvie time + Apricotta

De las cuatro tonalidades que conforman la "nueva paleta de ojos de mi vida", hay dos que me han robado el corazón... y que lograron seducir también mi cabeza por lo bien que funcionan: la sombra luz (Apricotta), que parece encender la ciudad entera con un halo tornasol cálido, como de atardecer,  y Mauvie time, un topo rosado de base malva que estuve a punto de no comprar porque es mate, pero que se ha convertido en mi color favorito.


Y como una imagen vale más que mil palabras (o eso dicen, los filólogos estamos un poco en contra de semejante tópico), os ofrezco el look que me hice en estas vacaciones con ambas sombras, más que nada para acompañar mis arrebatadas palabras con un testimonio gráfico algo menos apasionado y más empírico pues, ¿no queda claro al contemplarla que son una belleza en conjunto?


Pues cuando disparé las fotografías llevaba maquillada más de tres horas. 
Lo que más me gusta de Apricotta es que también puede funcionar como iluminador, y lo apliqué tanto en el lagrimal como en la punta de la nariz y parte alta de los pómulos sin que su color se perdiera en la piel o pareciese una infusión de purpurinas como suele ocurrir con muchas sombras de la marca. Aporta una luz que nace del color, de la fórmula sedosa, algo más cálida que, por ejemplo, Snow rose de Nyx, pero casi igual de especial y con la misma calidad.
Como base para uniformar la piel utilicé Toleriane teint de LRP aplicada con Beauty blender, y en la boca, una mezcla de Rouge Aquarelle de Yves Rocher y Dolce vita de Nars para conseguir unos labios color labio pero sonrojado...


No me resisto a incluir esta foto "natural como la vida misma": cuando más entregada estaba a retratar el maquillaje, vino el viento e hizo de las suyas.
La sombra mauvie time es mate, sí, pero de un mate sedoso, sublime, manejable... y de un color topo rosado ciruela que me subyuga. Es una vuelta de tuerca al concepto topo brillante que siempre ha sido mi obsesión..., con otro matiz y otra textura igual de arrebatadoras. Otro modo de salir de mi zona de confort y sentirme, sin embargo, como en casa.