Look imperfecto con #pecasfalsas: magia en mi piel

Érase una vez una niña que se volvió loca de tanto jugar con la barriguita brujita, que era pelirroja y tenía pecas. Luego creció y conoció a Vicky, su mejor amiga de la última niñez, que era pelirroja y tenía pecas. Creció más, descubrió a Jane Austen, se enamoró de la película Emma y de sus actores: Jeremy Northam por ser vos quien sois, y Gwyneth Paltrow porque... tenía pecas. Creció aún más y comenzó a leer a Chesterton: sus heroínas eran pelirrojas y tenían pecas.
Infectada por tales lecturas, amistades y juegos quiso al menos ser pelirroja y le salió mal pero, de repente, en el año 2017 se pusieron de moda las... ¡pecas!


La moda vino en su ayuda para hacer realidad una de sus más inocentes fantasías.
Y este es el bendito día en el que ha tenido una buenísima noticia (que pronto compartirá) y lo ha celebrado poniendo en práctica uno de los muchos trucos que invaden YouTube para crear pecas falsas. En el canal de una chica con pelo melocotón pastel (vamos por buen camino) encontró un vídeo para hacerlo con café soluble y un cepillo de dientes y dijo, why not? Surrealismo en estado puro, ¡justo lo que yo necesitaba!


Adaldrida (que así se llama la criatura) desempolvó un cepillo de dientes de Hello Kitty que le regalaron una vez, y un un bote de Nescafé que guarda en su despensa para cuando vienen a visitarla sus padres, amigos, parientes, algún extraterrestre que quiera un tazón de leche con café en polvo. Ella, desde luego, no.
Acto seguido maquilló su rostro con la base de maquillaje Fórmula Pura de Deborah que es un milagro regalado por la blogger Gadirroja a la que agradece o agradecía cada mañana el presente (hasta que llegó la ola de calor y prescindió de plastas en la cara).


A pesar de la flama bochornosa volvió a caer rendida ante el acabado de piel transparente que deja este fondo fluido, volvió a bendecir el nombre de la donante y, ¡tachán tachán!, cepillo de Hello kitty en ristre se puso a practicar este nuevo y esforzado deporte de alto riesgo: crearse pecas.
Primero hay que formar un barrillo con el café y una lágrima de agua. Luego se moja el cepillo, se retira el sobrante y se raspa con el dedo disparando sobre la nariz y pómulos a discreción.


Hay que esperar unos diez minutos a que se asienten. En ese entreacto Adaldrida tuvo un momento de duda existencial del tipo " pues vaya porquería, qué mal ha quedado" porque la gurú por supuesto preconizaba que podías guiar el cepillo y poner las pecas en el lugar que quieras tú, a voluntad. Que ingenuidad. El cepillo hacen lo que quiere, pero luego pensé que también es ese el camino que sigue la madre Naturaleza...
Acto seguido te empolvas la nariz como la dama que eres, con una brocha suelta y polvos sueltos también, aunque yo no tengo y uso la polvera azul piscina. En este paso la mano debe ser ligerísima, muy leve, para no matar el brillo natural de una mágica piel con pecas, traviesa, con ese halo a caballo entre Enid Blyton y Chesterton.


Y, por último, acaba Adaldrida el look con sus otros tesoros más recientes, los favoritos de su tocador en esta primavera que ya ha terminado. El colorete número uno de los nuevos Soft de Bell, rosa princesa, y el labial Posh Petal de los Royal Mat de Pierre René, precioso rosa lavanda, de su último pedido a Online Cosméticos; y en los ojos no le apetece gran cosa por lo que ilumina los párpados con el corazón de unicornio de IHeart MakeUp que le regaló Carmen.


Y en todas las imágenes luce un camisón de Zara Home de hace varias temporadas porque las protagonistas de los cuentos de hadas modernos a veces se quedan afónicas y son recluidas en sus casas (sus castillos), donde corrigen TFGs de sus alumnos y entre archivo Word y PDF se divierten creando maquillajes de fantasía.