Look Rojo Fórmula Pura: regalos de Gadirroja (Deborah Milano & Ten Image)

Cuando te regalan un labial rojo poderoso, una joya rabiosamente alegre, y recuerdas que tienes una americana de Gerry Webber del mismo tono y es viernes y primavera, fatalmente acaba sucediendo esto:


Ignoro si alguien ha estudiado la relación entre un labial rojo y el empoderamiento femenino, pero existe. Vestir de rojo, estrenar labial rojo y recibir piropos es todo uno. Aunque estés cansada, (como yo), el contorno de ojos te grite falta de sueño (como a mí), aunque media hora antes te sintieras una piltrafa ante el espejo..., la mezcla legendaria de americana y barra de labios en este color te hacen  una mujer.
Da igual que el viento sople, da igual que tu pelo sea un revoltijo rubio (de raíz algo oscura pero rubia aún) e indomable...), el rojo sigue llenando la escena de poderosa alegría:


Este rouge es el número diez de la línea "Fórmula pura" de la marca italiana Deborah Milano (italianos son también, esta vez de Roma, el colgante y los pendientes rojos que acompañan el maquillaje). Yo llevaba mucho tiempo deseando probar esta gama tan delicada y respetuosa, libre de parabenos, siliconas, alcoholes y aceites minerales, pero a tierras riojanas no llegaba porque... a todo el mundo no alcanza su pregón. Tenía que conformarme con soñar...


Y el sueño se volvió real gracias a Gadirroja, todo un referente en estos universos, que tiene el oído muy fino para captar los deseos de sus compañeras. Me mandó un enorme paquete que contenía, además de una talla de viaje de exfoliante corporal que protagonizará las próximas reflexiones en la bañera y un colorete de W7 al que quiero dedicar post en exclusiva, tres productos que me han hecho muy feliz.
Dos de ellos pertenecen a esta gama de la que estábamos hablando: su famosa base de maquillaje que me ha gustado, para ser libre de silicona es un milagro, pero que sorprendentemente se ve mejor cuando pasan unas horas que recién aplicada..., y este labial color rojo tomate frito Orlando.


... Al que solo puedo poner una pega: mancha con solo mirarlo. Transfiere tanto que habría que darle un premio a la investigación científica. En la imagen os muestro el dorso de mi mano al besarla con ligereza, pero esta mañana me maquillé para dar clase y una compañera (y gracias a Dios amiga) me dijo riendo ¿dónde vas...? Al mirarme al espejo vi que tenía las cejas rojas y algo sospechosamente parecido a un chupetón en el cuello. Debió ser de tocarme y posar el dedo en esas zonas.
¿Soluciones? Solo una: dejar secar muy bien el producto en el labio, porque luego resulta duradero.


La tercera joya que compone el look de hoy, también por cortesía de Gadirroja, es una sombra mineral cocida de la marca Ten Image, la firma profesional nacida al calor de la academia de maquillaje Cazcarra que ardía en deseos de conocer. Se trata de la Dream eyeshadow en el tono Gold Drama, un dúo en tono dorado y humo que me ha hecho perder la razón.


Por separado, ya me gustan ambas tonalidades, un gris antracita casi negro con base mate pero finas burbujas de oro bailando en su superficie; y un oro sucio, delicado y brillante:


Esta mañana, para un look potente pero aún de oficina, sin barroquismos desaforados, apliqué el tono dorado por todo el párpado y el negro sólo en las esquinas externas Sin embargo, al llegar a casa, sucumbí a la tentación de mezclar ambas tonalidades para conseguir un ahumado de base dorada totalmente embrujador:


El resultado es este gris oro viejo que, preveo, no se va a apartar ni un solo día de mis párpados. Aporta a los ojos una profundidad y una viveza sin igual, restando la dureza de un negro puro:


En esta fotografía podéis ver lo que os decía de la base de maquillaje al principio del post: realizada a las siete de la tarde, ocho horas después de la aplicación del fondo líquido, y sin necesidad alguna de retoque. Y la sombra de ojos (o el dúo, si lo prefieres), también dura una eternidad en los párpados, sin hacer pliegues extraños y, aún más importante para mí, sin emprender peligrosas excursiones al país de las ojeras.
Gracias Gadi por tres productos que brillarán esta primevera (y este verano incluso) en mi neceser como tres auténticos diamantes.