Maquillaje de Halloween para neceseres básicos… y otro VLOG

Me lo dijeron mil veces, pero yo no quise prestar atención: que estudiar es muy malo..., que investigar levanta dolor de cabeza..., que intentar poner en pie un artículo calderoniano que se resiste no puede deparar nada bueno... Y yo haciendo oídos sordos, y así he terminado:


¡Ensayando maquillajes de Halloween sin recordar que yo no celebro Halloween!
No, en serio. Este año pasaré el 31 de octubre y el primer día de noviembre en Roma, con mis padres, en plan despedida porque me marcho el tres, por lo que no celebraremos la fiesta católica de Todos los Santos (aquí no tenemos ningún difunto que visitar), ni mucho menos el Halloween que sé que al autor de mis días le horroriza...
Y a mí tampoco me gusta mucho, pero en cambio adoro la creatividad en el maquillaje, y más si conlleva un reto.


Porque hace un par de años publiqué mi primer look de Halloween y para ser menos que una amateur, una pipiola que se divierte con el maquillaje pero que no sabe ni delinear ni difuminar (así me defino), quedé impresionada con el resultado..., pero claro, jugaba con el corrector blanco de Kryolan para palidecer mi piel y con la sombra Label Whore de Too Faced, perfecta para hacer ojeras...
Aquí, en Roma, no tenía nada más que "la imaginación proyectando", como diría un personaje de los Álvarez Quintero.


Y me hice el look con sólo tres productos, de ahí el título de esta entrada:
- Un polvo de contorno, de matiz algo grisáceo: el de la paleta Renaissance glow de Makeup Revolution. Adoración siento por este producto versátil, una de mis mejores compras.
- Una sombra topo: Stolen moments de Mac. Hubiera sido mucho mejor la Club, pero...
- El Lip Cream Stain número tres de Sephora: era lo más rojo que tenía en el neceser.
Y como Bonus Track, en medio de la sesión de fotos añadí una pastillita de carbón activo de Lush para ennegrecer labios y dientes:


Lo de la boca fue una locura. Ensuciar con lo que se supone que limpia ("mancha que limpia" es una obra de teatro de Echegaray, mira por dónde), genera un placer insano. Desmenucé la pastilla y la froté contra los dientes, mezclando con la saliva y dejando que algunos regueros maquillaran con arte aleatorio labio y comisuras.
Y qué placer emborronar de rojo tanto la boca como los párpados sin preocuparse de si el trazo es limpio o de si hay cortes:con el Lip Stain como para no haberlos, dibujé un par de pegotes rojos en la cuenca y manché de sobra de contorno el pincel para emborronarlo, y eso no se difuminaba ni por encima de Carlos Quinto. Antes de eso me había "pintado las ojeras" con la sombra de Mac...


Pero lo que más me gustó fue hacerme un contorno "enfermo punk".
En primer lugar, me mordí los carrillos por dentro (o puse "cara de pez"), y como si el pincel rojo fuera una de esas barritas tan chic que se venden por ahí para afinar nuestro óvalo facial... tracé dos líneas, una a cada lado. Ahí estuve más avispada y sin darle tiempo a secarse, con el pincel mojado en la sombra color tipo de nuevo, difuminé y hasta diseñé varios moratones.
Si vas a la primera imagen que ilustra el post, verás que también he contorneado la nariz. Mi nariz es respingona y no suelo tener ninguna queja de ella, por lo que no suelo transformarla con sombras. Pero esta vez, con Stolen moments de Mac, perfilé las paredes del tabique nasal para torcerlo, y las aletas para que parezca que esa zona es más ancha.



No he podido traeros hoy en haul de Wycon (lo haré pasado mañana porque merece la pena), pero os dejo con un VLOG romano que si desde el punto de vista técnico sigue sin ser ninguna maravilla, creo que me ha quedado decente e interesante, y que lo disfrutaréis tanto como este mi segundo (y último) maquillaje de Halloween. ¡Hoy me he levantado optimista!