Paletas Lingerie y Cosmic Metals de Nyx: imprescindibles y complementarias

Si viajas a Madrid no puedes perderte la experiencia de entrar en un local de la marca Nyx, que desde que fue adquirida por el grupo L´Oreal no sólo dispone de rincones en los almacenes de El Corte Inglés de gran parte de la geografía española, también posee míticas tiendas... famosas por abarrotadas y estresantes, en ocasiones el mito no indica nada bueno.


Pero yo os aconsejo visitar la tienda de la calle Goya, frente a la preciosa iglesia neo gótica de La Concepción, porque como la inefable aldea gala permanece irreductible: muebles impolutos, espacios diáfanos, aire para respirar y señoritas realmente amables sin caer en el agobio.
Y fue allí donde me hice con estos dos tesoros largamente ansiados: la paleta Lingerie, de tonos empolvados y mates e inspirados en los famosos labiales líquidos, y Cosmic Metals, el brillo de todas las galaxias conocidas y desconocidas en seis sombras inefables.
Porque me pierden las paletas de esta marca desde que no se conseguían aún en España y había que pedir por la red, y vía algún alma caritativa adquirí una paletita de neutros que usé hasta gastar y tocar fondo con algunas sombras.


Se llamaba Champagne & caviar, un nombre sugerente..., y veo que no han perdido el buen gusto para los títulos.
Me encanta el formato de paleta pequeña, manejable aunque el empaque haya recibido críticas por grueso (podéis ver en esta imagen el ancho de las tapaderas). A mí en cambio me fascina ese halo translúcido que desprenden, y como no tengo que almacenar tanta paleta en un cajón no me preocupa el tamaño en exceso..., en cambio agradezco infinito la generosidad de las seis sombras, que se pueden abarcar con dedo o pincel muy fácilmente.


Y llegamos a los tonos y acabados de ambas paletas: Lingerie posee sombras mates, básicas y cálidas como ahora se estila: tono barro o ladrillo, marrones... y las dos sombras que me hicieron gastar los nueve euros (aprox) que piden por ella: un vainilla mate absolutamente necesario que en mi tocador en cambio no suelo abundar, y sobre todo un malva precioso que se supone inspirado en el icónico labial Embellishment.
Cosmic Metals nos ofrece una sinfonía de dorados, rosados y burdeos plagados de destellos metálicos de los que abusaré con deleite, pero...


Reconozco también que lo que me hizo caer en su compra fue una única sombra, un malva surcado por mil burbujas plateadas que pensé que casaría a la perfección con la sombra mate de la otra paleta.  Y efectivamente: veis ambas en el dorso de mi mano y podéis comprobar que fueron hechas la una para la otra, son complementarias.


En esta foto imperfecta por la mucha luz de Madrid (maravilloso cielo azul), os muestro la feliz mezcla: con la brocha de difuminar de Wycon apliqué primero el vainilla mate Lingerie en el arco ciliar, y luego el malva mate en la cuenca del párpado. Y, con el pincel en forma de lápiz de Mac, extendí la sublime y centelleante sombra malva de Cosmic metals por todo el párpado móvil. Y comenzó así una gran historia de amor cromático y cosmético, del que no vislumbro el final.