Regalos de Santo, parte II: Hot sand de Nars & Unicorn heart de I❤️Makeup

Regalos completamente inesperados, regalos luminosos, regalos que no olvidaré.
Os he contado sucintamente que estuve en Valladolid impartiendo una conferencia, en un congreso de la Cátedra Miguel Delibes organizado por la Uva, que terminó en un grandioso concierto del grupo de rock literario Lalinga (en mi Instagram tenéis algún micro vídeo...)


Pero lo que no he contado hasta ahora es que la profesora que me invitó es lectora de este espacio, Carmen: que por él me conoció y desde él tuvo la oportunidad de acceder a terrenos más profesionales. Sorpresas te da la vida: cuando se lo comenté a mi familia, no daban crédito.
Y, al final de nuestro encuentro y ya a solas, carmen me entregó esta bolsita que contenía tres preciosos regalos, dos de ellos son de maquillaje y los vengo a reseñar aquí.
Digo yo que son regalos de Santo porque por la conferencia me pagó muy bien, amén de la noche en un buen hotel y el viaje que me posibilitó conocer Miranda, gran intercambiador de trenes...


Casi pierdo la respiración al encontrar dentro de la deliciosa bolsita verde un producto de Nars, el ansiado iluminador líquido Hot Sand que es un auténtico prodigio de color piel dorada y sutil; y una divertida paleta de I❤️Makeup en forma del ya omnipresente iluminador arco iris, en este caso tan brillante, pigmentado y bonito que he decidido utilizarlo como sombras de ojos veraniegas.
Se trata de una sinfonía de colores soleados y muy centelleantes que abren la mirada: desde el rosa y morado a los maravillosos azul y verde, muy en plan sirena, y el amarillo que en cuanto lo vi decidí iluminar con él el lagrimal, y vaya si lo ilumina.

Yo en realidad ardía en deseos de conocer el iluminador Hot Sand en polvo, pero es que ahora he tenido la oportunidad de trastear con la versión clásica, gracias a Carmen, y me parece mucho más versátil. Es luz líquida embotellada,y posee un color champán dorado tenue pero con un matiz rosado, es exactamente el color de la arena de las playas mágicas en tu rostro... infunde en el cutis un fulgor sin purpurinas, un halo propio de esa canción de Belloncé que tanto me gusta.


Acompañé ambos tesoros con el magnífico labial Posh Petal de Pierre René, que al ser al mismo tiempo frío y dulce combina a la perfección con la paleta. En el párpado apliqué la sombra azul en el centro, la amarilla en el lagrimal, la morada difuminando en la cuenca y la rosa debajo de la ceja, peinada y maquillada con mi gel fijador de Deborah Milano.


La piel iba protegida con la famosa polvera azul piscina, pero como la crema no se sienta bien encima del polvo, decidí extender bajo el párpado inferior y en los pómulos un toque del corrector cremoso de Becca, que contribuyó al efecto de luz. Si queréis invertir en algún producto de esta firma nada barata, os recomiendo encarecidamente este: es maravilla.
Una vez creado el lienzo, apliqué un ligero pellizco de colorete Cereza de Biocura y otro toque de corrector encima (bonita forma de convertir un colorete en polvo en un rubor cremoso :). Y luego, sí, el Illuminator Hot Sand de Nars encendiendo con suavidad la parte alta de los pómulos, y la punta de la nariz y el arco de Cupido para parecer una "influencer" de verdad.
Et voilà! Luz, luz a raudales..., sobre todo por los recuerdos tan luminosos que guardo de mi viaje fugaz a Valladolid. ¡Millones de gracias, Carmen!