Ritual de belleza en Roma: rutina facial (muy) low cost

Tres productos, quince euros. Limpiar, hidratar y proteger una piel sensible por menos de veinte euros es posible... siempre que sepamos elegir, abrir bien los ojos y alejarnos de prejuicios: firmas como Deliplús y Ziaja no son mis favoritas ni de lejos..., pero también esconden en su fondo verdaderos tesoros cosméticos.


Cuando preparé el equipaje para Roma, pude sacar partido al neceser transparente de Garnier que me regalaron en una perfumería de Haro y que reza "I need a vacation". La llené de muestras, una talla de viaje de mi perfume de cabecera (Happy de Clinique: si su permanencia no fuese inferior a un suspiro sería sin duda la fragancia de mi vida), las dos paletas renacentistas de Makeup Revolution, mi pincel de sombras en forma de lápiz de Mac..., y estos tres básicos que me han salvado la vida y la piel a final de verano.


Mi intención es visitar las farmacias romanas y hacerme con una bruma facial y un agua micelar, pero cuando vas a viajar es mejor ir a lo seguro..., y un paquete de veinticinco toallitas ocupa pero no se rompe, no se desparrama y no levanta sospechas en los controles. Ya sé que este tipo de desmaquillado y limpieza tiene muy mala prensa y por eso deseo combinarlo con algo más, pero en esta primera semana ha sido suficiente para retirar la suciedad y maquillaje del rostro de mi madre y de mi propio rostro.


Las toallitas para piel seca y sensible de Deliplús (Mercadona) cuestan un solo euro y son mi tercera opción favorita después de las Pure Calmille de Yves Rocher y las de Fairline que son ya casi inencontrables. Tres posibilidades que tienen en común un suave tejido de algodón, si bien es cierto que el de Mercadona raspa, mamá, aunque así posee un ligero poder exfoliante; y mis dos principios activos preferidos de todos los tiempos: aloe vera y glicerina. Estas que os muestro no poseen en cambio camomila, como las otras dos, y por eso está solamente en el tercer puesto del podio de toallitas favoritas. Son libres de siliconas oclusivas, aceite mineral y alcohol; tiene perfume al final de la lista pero a cambio el aloe vera brilla entre los primeros ingredientes. Y desmaquillan realmente bien.


Después de limpiar mi piel por solo un euro, consigo hidratarla por cuatro euros con veinticinco céntimos. Si me lancé alegremente con las toallitas de Mercadona fue gracias a la recomendación de la blogger Tita Hellen, esta crema llegó a mi vida gracias a la youtuber Arroin80, que dice que es lo que se ponen en la cara cuando está imposible. Y mi cutis entra normalmente dentro de esa categoría, bonito pero difícil como una historia de amor.
Crema de noche Phytoaktiv de Ziaja: no he podido acceder a su lista de ingredientes ya que tiré la cajita, y en la red solo hablan de los buenos (un cóctel de vitaminas y provitaminas junto a un complejo calmante herbal). Si digo que me está resultando igual de eficaz que la emulsión de Biotherm a lo mejor pensáis que exagero..., pero a las fotos que voy publicando de mi rostro en Instagram y aquí os remito.

#yosinmaquillaje #nomakeup... excepto el labial

Es fresca, ligera y densa a la vez, blanquecina. Creo que se va en un suspiro, como el agua entre los dedos, por lo gustosa y fácil de aplicar que es. La estoy utilizando mañana y noche y no empacha ni se queda corta en ninguno de los dos momentos. Y la piel respira, las rojeces se diluyen. Un hallazgo barato, una estrella en mi tocador romano.


... y podría dejarlo aquí, como rutina muy muy básica, por solo cinco euros al mes. Pero un verdadero ritual de belleza no está completo si no protegemos el cutis de los rayos solares, y el sol romano en septiempre es aún bastante intenso. De esta bruma he hablado por activo y pasivo: Sensitive de garnier, casi ni se siente en la piel, es una caricia y se aplica en un abrir y cerra de ojos (mejor mantenerlos cerrados mientras tanto.) Ya he hablado de este producto aquí..., pero justamente un par de días antes de viajar encontré en las cajas registradoras de un supermercado de Logroño este tamaño ideal par el bolso... y para viajar en avión.
Garnier, Deliplús y Ziaja: tres marcas que no suelen gustarme, y que me han sorprendido y subyugado. Rutina facial barata, sí, pero apetecible y eficaz.